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Otros Problemas

La posición del Atlas afecta al sistema nervioso autónomo, al sistema linfático y al flujo sanguíneo cerebral.

Trastornos ATM

La desalineación del Atlas puede generar tensión asimétrica en la mandíbula, provocando dolor, chasquidos y disfunción en la articulación temporomandibular.

Problemas digestivos

La compresión del nervio vago en la zona suboccipital interfiere en la regulación del aparato digestivo, pudiendo causar acidez, hinchazón o tránsito irregular.

Estrés crónico

La irritación del sistema nervioso autónomo derivada de la mala posición del Atlas mantiene al organismo en un estado de alerta constante, dificultando la relajación.

Problemas de tiroides

La tensión en la musculatura cervical y la alteración del flujo nervioso y linfático en la zona del cuello pueden influir en el funcionamiento de la glándula tiroides.

Bruxismo

La tensión muscular acumulada en la zona cervical y mandibular puede trasladarse al sistema masticatorio, favoreciendo el apretamiento o rechinamiento nocturno de los dientes.

Alteraciones del sueño

La compresión nerviosa y la tensión muscular crónica en la zona del Atlas dificultan la relajación profunda, afectando la calidad y continuidad del sueño.

Presión ocular

Las alteraciones en el drenaje venoso y linfático craneal causadas por la mala posición del Atlas pueden contribuir al aumento de la presión intraocular.

Escoliosis funcional

A diferencia de la escoliosis estructural, la funcional surge como compensación postural ante una pelvis desnivelada o una desalineación en el Atlas, y puede revertirse con el tratamiento adecuado.

El nervio vago regula funciones vitales como la digestión y la frecuencia cardíaca.

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